Cada vez es más necesario adaptarnos a los cambios, y cambiar supone aprendizaje.

Estamos aprendiendo todos los días, seamos conscientes o no.

Se habla de educación permanente que permita llevar a todos los niveles y estados de la vida del ser humano hacia un aprendizaje continuo, para que a cada persona le sea posible tanto recibirla como llevarla a cabo y mejorar sus conocimientos, habilidades  y actitudes.

Desde este enfoque, mejorar en habilidades transversales, que nos sirvan para la vida, para afrontar nuevos retos, implica analizarnos, descubrirnos, conocer qué necesitamos y que queremos mejorar, teniendo en cuenta nuestra edad, situación personal/profesional, nuestras necesidades formativas e intereses.

Mediante este programa, pretendemos ofrecer espacios individuales o en pequeños grupos, para trabajar por “centros de intereses” determinadas competencias que  creemos son fundamentales.